miércoles, 23 de mayo de 2012

Up

Gracias por tener unos cimientos fuertes, unas vigas resistentes y unos arquitectos de verdad. 
Por no dejarme caer, por evitar que me derrumbe cuando el viento soplaba fuerte o cuando nos sorprendió un terremoto, por decorarme, llenarme de vida y de curiosidades. 
Cosas como esas se les llama privilegios, y yo tengo para dar y regalar. 
Una sonrisa, que decir, a lo más cercano que la podríamos comparar es a una lluvia de estrellas fugaces, a una luna llena, a un cielo sin nubes.
Una mirada, no hay palabras en castellano que pueden decir qué se siente cuando compartes una mirada con alguien de la cual sacas más conclusiones que cuando está hablando durante horas. Donde te ves a ti mismo reflejado en sus pupilas, y te das cuenta de que estás sonriendo, pero ¿por qué? nadie lo sabe, son cosas de química, pero de esa química que no es una ciencia exacta, es esa química en la que no existen ni las fórmulas ni los números, donde solo se pueden usar los silencios.
Son cosas que ni el cerebro entiende, pero que tampoco salen directamente del corazón, ñoñerías aparte, nadie sabe de dónde salen, ni el por qué, ni el cómo.. es la pregunta sin respuesta, que todo el mundo quiere responder pero tantos quedan en el camino que mucha gente ni se plantea empezar a buscar.
Hay sensaciones irracionales, sentimientos contradictorios y pensamientos extravagantes, pero ¿quién dice que no son buenos, que no los necesitamos o que no son importantes en e día a día?
Y si alguien lo dijera, ¿dejaríamos de sentirlos? 
Yo no, tú sabrás.

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