miércoles, 4 de abril de 2012
Las cosas que no surgen tienes que hacerlas surgir.
Una persona extraordinaria me dijo una vez que se quería enamorar, y yo le respondí lo que sigue..
"Enamórate, es así de fácil, déjate enamorar de alguien que realmente merezca la pena, que sea extraordinario, que te haga reír como a una tonta, que te haga ilusionarte como una niña y que te saque de quicio. Pero tú tienes que dejarte enamorar y enamorar tú al resto con tu sonrisa, con tu mirada, con tu forma de vivir y de reírte de la vida."
Ella se puso a llorar, ese día estaba sentimental y con la música que tenía de fondo, no quedaba otra.. Entonces yo continué hablando, y le dije que..
"Con la sonrisa tan preciosa que tienes enamorarías a cualquiera, pero tienes que mostrarla, sin miedos, sin velos, sin peros ni esques..."
Y ahí fue cuando se dio cuenta de que el mundo no iba a esperar por nadie, que por muchas vueltas que diese la vida nunca iba a dejar de marearnos, así que se levantó, se secó las lagrimas y sacó su mejor sonrisa, la más sincera y bonita que jamás había visto.. Y de allí se fue, caminando, más segura de si misma de lo que nunca lo había estado, comiéndose el mundo a cada paso que daba, firme, feliz, enamorada de la vida sin saberlo, enamorándonos a todos sin quererlo.
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