Por buscar mi destino,
perdí el sentido.
El sentido por mirarte,
mi destino fue encontrarte.
Nos conocimos tú vestido y yo sin él,
pronto fuimos uno sin querer.
El capricho de un cretino,
es ahí donde resido.
Sin poder acariciarte,
luchas por ser arte.
Frío como el hielo,
sin llegar a helarte.
No hay comentarios:
Publicar un comentario